Si observa agua o humo filtrándose por debajo de la puerta de entrada, no se desespere, puede ser un truco para que usted abra.


No coloque ni nombres, ni números telefónicos, menos direcciones en el llavero; si lo pierden puede caer en manos de delincuentes.


Cuando llegue a su domicilio, hágalo con la llave en la mano, no comience a buscarlas parado(a) frente a la puerta.

Así mismo observe si en las inmediaciones hay vehículos desconocidos con ocupantes en actitud sospechosa o personas merodeando, si esto pasara no se detenga, siga caminando.

Prevenga a los integrantes de la familia, para que no caigan en el engaño de desconocidos, que se acercan para saldar una deuda con alguien de la casa, que no tiene cambio, que traen una carta o noticias graves.

En la noche mantenga iluminados los accesos a edificios, garajes, sótanos y terrazas.

No abra la puerta de la vivienda, sin identificar por la mirilla quien llama. Los empleados de empresas de servicios deben acreditarse con su respectivo carnet, y si duda comuníquese con la empresa.

Cuando solicite envíos a domicilio, recíbalos en la puerta del edificio, no abra cuando pretendan llevar un encargo para su vecino.

Cuando se ausente de su domicilio, disminuya el tono del timbre telefónico. Brinde la sensación de que hay gente en la casa dejando encendida la radio e instalando luces con temporizador.

Tenga en cuenta que la indiferencia fortalece la delincuencia.